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Mejora de la respiración
Cirugía funcional nasal

Mejora_Respiracion_Cirugía_Funcional_Nasal_Madrid

La cirugía funcional nasal está orientada a corregir las causas de la obstrucción nasal y mejorar la respiración. Incluye procedimientos como la septoplastia, turbinoplastia y valvuloplastia, que actúan sobre las estructuras internas de la nariz responsables del paso del aire.

El objetivo no es estético, sino restaurar una respiración nasal adecuada, mejorar la calidad del sueño, reducir la sensación de congestión y favorecer una correcta oxigenación. Cada caso se estudia de forma individual, valorando tanto la anatomía nasal como los síntomas del paciente.

Precio

Precio del procedimiento

Desde
2.000 €

Duración

Duración del procedimiento

1 - 2
horas

Efecto

Duración del efecto

Efecto
permanente

Anestesia

Anestesia

Anestesia
general

Mejora de la respiración

Arreglos funcionales

Septoplastia_Madrid

La septoplastia es un procedimiento quirúrgico que corrige las desviaciones del tabique nasal que dificultan la respiración. A través de una incisión interna en la mucosa nasal, y siguiendo un plano casi sin sangrado, se accede al tabique para extraer o recolocar las porciones óseas y cartilaginosas desviadas. Luego, la mucosa se reposiciona en su lugar original.

El resultado es una nariz funcionalmente permeable, con un flujo respiratorio libre y cómodo, sin cicatrices visibles ni alteraciones en la apariencia externa. Este procedimiento puede realizarse de forma aislada o en combinación con una rinoplastia, logrando así beneficios tanto funcionales como estéticos.

Mejora de la respiración

Cirugía funcional nasal

Precisión y enfoque personalizado

La cirugía funcional nasal actual permite tratar con precisión las estructuras responsables de la obstrucción, respetando al máximo los tejidos sanos y adaptando cada gesto quirúrgico a la anatomía de cada paciente.

Frente a abordajes más agresivos o poco individualizados, las técnicas modernas permiten una corrección más controlada de la desviación septal, la hipertrofia de cornetes o el colapso valvular, favoreciendo una recuperación más cómoda y una mejor estabilidad funcional a largo plazo.

Resumen de las ventajas de la cirugía funcional nasal:

✓ Mejora del paso del aire a través de la nariz.

✓ Corrección de alteraciones anatómicas concretas que causan obstrucción nasal.

✓ Cirugía precisa, conservadora y adaptada a cada caso.

✓ Menor inflamación postoperatoria.

✓ Recuperación más cómoda y progresiva.

✓ Mejoría funcional estable a largo plazo.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

Resuelve tus dudas

¿Qué es la cirugía funcional nasal?

La cirugía funcional nasal es el conjunto de procedimientos quirúrgicos orientados a mejorar el paso del aire por la nariz y corregir las causas anatómicas que dificultan la respiración.

Puede incluir técnicas como la septoplastia, para corregir desviaciones del tabique nasal; la turbinoplastia, para reducir el volumen de los cornetes cuando están aumentados; o la valvuloplastia, cuando existe un colapso o estrechamiento de la válvula nasal.

El objetivo principal no es modificar la apariencia externa de la nariz, sino conseguir una respiración nasal más cómoda, estable y eficaz.


¿Quién puede realizarse esta cirugía?

La cirugía funcional nasal está indicada en pacientes que presentan obstrucción nasal persistente, dificultad para respirar por uno o ambos lados de la nariz, congestión frecuente, sensación de nariz bloqueada o mala calidad del sueño relacionada con una respiración nasal insuficiente.

Antes de indicar la intervención, se realiza una valoración individual para identificar la causa concreta de la obstrucción y determinar si el problema depende del tabique nasal, los cornetes, la válvula nasal u otras estructuras internas.


¿Qué problemas pueden tratarse con una cirugía funcional nasal?

Entre las alteraciones que pueden corregirse se encuentran las desviaciones del tabique nasal, la hipertrofia de cornetes, el colapso de la válvula nasal y otras alteraciones anatómicas que dificultan el paso adecuado del aire.

En algunos casos, estas alteraciones pueden aparecer de forma aislada; en otros, se combinan entre sí. Por eso, el tratamiento se adapta a cada paciente, pudiendo realizarse una septoplastia, una turbinoplastia, una valvuloplastia o una combinación de varios procedimientos en la misma intervención.


¿Qué resultados puedo esperar?

El resultado esperado es una mejoría progresiva de la respiración nasal, con mayor facilidad para inspirar por la nariz, menor sensación de congestión y una respiración más cómoda durante el día y la noche.

La mejoría puede notarse de forma gradual, ya que durante las primeras semanas existe inflamación interna propia del proceso de cicatrización. El objetivo es conseguir una función nasal más estable a largo plazo, respetando al máximo las estructuras sanas de la nariz.


¿En qué consiste el procedimiento?

La intervención se realiza en hospital, habitualmente con anestesia general, para que la experiencia sea cómoda y segura para el paciente.

La duración suele ser de aproximadamente 1 a 2 horas, aunque puede variar en función de las técnicas necesarias en cada caso. Durante la cirugía se corrigen las estructuras responsables de la obstrucción nasal, como el tabique desviado, los cornetes aumentados o las zonas de estrechamiento valvular.

En la mayoría de los casos, el procedimiento puede realizarse de forma ambulatoria, con alta el mismo día una vez recuperados los efectos de la anestesia, aunque esto dependerá de la valoración médica y de las características concretas de cada paciente.


¿Cómo es el postoperatorio?

Durante los primeros días es habitual notar congestión nasal, inflamación interna y sensación de nariz taponada. Esta sensación va mejorando progresivamente con los lavados nasales y las indicaciones postoperatorias.

Según el tipo de cirugía realizada, pueden colocarse férulas internas de silicona para favorecer una correcta cicatrización; si son necesarias, se retiran en consulta pasados unos días y su retirada suele ser bien tolerada.

Al tratarse de una cirugía funcional, en muchos casos no hay cicatrices visibles ni cambios externos importantes en la nariz, salvo que el procedimiento se combine con una cirugía estética nasal. La reincorporación a la actividad cotidiana suele ser progresiva, habitualmente en torno a la primera semana, según la evolución de cada paciente.


¿Qué complicaciones puede haber?

Las complicaciones son infrecuentes, pero como en cualquier procedimiento quirúrgico pueden aparecer sangrado, infección, inflamación persistente, costras, sequedad nasal, adherencias internas o persistencia parcial de la obstrucción.

En casos poco habituales puede ser necesario realizar tratamientos adicionales o una revisión quirúrgica si la mejoría funcional no es suficiente. El dolor suele ser leve o moderado y habitualmente se controla bien con analgésicos pautados por el equipo médico.

La valoración previa y una técnica quirúrgica precisa permiten reducir riesgos y adaptar el tratamiento a la anatomía concreta de cada paciente.

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